Ayurveda

Guggul y Ayurveda

El guggul es la resina más utilizada en Ayurveda para tratar diferentes problemas y afecciones. Esta resina se obtiene del mirra makul, un árbol característico de la India, espinoso, con frutos y colores rojos.

Para extraer el guggul hay que realizar diversas incisiones en la corteza del citado árbol. De esas incisiones mana una mezcla de resina, goma y aceites volátiles que es amarga, picante, dulce, astringente y caliente en potencia. Lo más aconsejable es realizar esas incisiones en invierno, pues es entonces cuando los poderes del guggul son más potentes.

El guggul es un fuerte rejuvenecedor y purificador que aumenta el número de glóbulos blancos y sirve para desinfectar y purificar secreciones como pueden ser el sudor o la mucosidad.

Beneficios del guggul

Entre las virtudes y aplicaciones del guggul podemos destacar las siguientes:

  • El guggul incrementa el metabolismo. Ese incremento del metabolismo permite quemar grasas de una manera más rápida, lo que convierte al guggul en un inestimable aliado de todas aquellas personas que quieren perder peso siguiendo los consejos ayurvédicos.
  • Reduce el colesterol y los triglicéridos gracias a la existencia en él de las gugulsteronas.
  • Ayuda a controlar la glucemia.
  • Reduce la presión arterial.
  • Ayuda a tratar las infecciones bucales.
  • Ayuda a purificar la sangre.
  • Actúa como antiinflamatorio y sirve para aliviar dolores de todo tipo, incluyendo los dolores reumáticos y los menstruales.
  • Cuida de la piel y sirve para tratar enfermedades como los eczemas o la psoriasis. Hay estudios que han demostrado que la guggulesterona presente en el guggul tiene aproximadamente la misma efectividad que la tetraciclina (un antibiótico) a la hora de tratar el acné noduloquístico.
  • Limpia los pulmones ya que tiene unas marcadas funciones expectorantes.
  • Aumenta el apetito.
  • Trabaja sobre todos los tejidos y, en especial, sobre el sistema circulatorio, el nervioso, el digestivo y el respiratorio.
  • Ayuda a cicatrizar heridas.

El guggul puede ser utilizado para tratar la artritis, la gota, el lumbago, la bronquitis, la neurastenia, la cistitis y las hemorroides, y está desaconsejado en casos de infección de riñón. Tampoco es recomendable consumir guggul durante el embarazo y durante la lactancia, ya que es un estimulante uterino.

Pese a ser considerada una hierba segura, el guggul puede provocar efectos secundarios como pueden ser dolores de cabeza, náuseas o irritación de la piel. En algunos casos, el guggul puede estimular la tiroides. Esto puede alterar las dosis necesarias del tratamiento sustitutivo tiroideo.

¿Cómo tomar guggul?

Ayurveda recomienda utilizar el guggul en compañía de otras hierbas y purificar sus impurezas con leche de vaca. La leche de vaca serviría para quitar al guggul las impurezas que éste pudiera poseer. El proceso para extraer las impurezas al guggul se inicia sumergiendo la resina, envuelta en un trozo de algodón limpio, en la leche que se va calentando a fuego lento. Poco a poco, la leche irá absorbiendo todo el guggul. Los restos de éste que queden pegados a la tela deberán ser tirados y se consumirá el que haya quedado disuelto en la leche.

Otra forma de consumir el guggul es en cápsulas. Hay múltiples marcas de productos naturistas que lo comercializan. El extracto de guggul es, sin duda, la mejor forma de consumirlo. Al consumirlo en cápsulas podemos controlar la dosis que tomamos de guggul y evitar algún exceso de pudiera causar problemas a nuestra salud.

Entre las formas populares de consumir el guggul podemos encontrar las siguientes:

  • Para reducir el colesterol malo: consumir 200 mg de extracto de guggul en un vaso de agua.
  • Para adelgazar: consumir 400 mg diarios de extracto de guggul mezclado con agua. Quienes defienden el uso del guggul como adelgazante advierten que los efectos de consumir el guggul tal y como indicamos aquí no empiezan a notarse hasta pasado un mes del mantenimiento del tratamiento.
  • Para eliminar los cálculos de riñón: consumir una cucharada de guggul dos veces al día, tras la comida y la cena.

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