Yoga

La respiración expansiva

Sabemos que en el Yoga es fundamental la respiración. El Yoga, de hecho, no se puede concebir sin los pranayamas o ejercicios respiratorios que nos sirven para alcanzar un mayor grado de concentración y extraer los mayores beneficios de las asanas que realizamos.

El control de la respiración y su regulación, lo sabemos, es el instrumento principal que tenemos a nuestro alcance para calmar y equilibrar nuestros pensamientos. Conseguir este dominio es un trabajo no siempre sencillo, ya que habitualmente no prestamos demasiada atención a nuestra forma de respirar. Mejorando nuestra forma de respirar no sólo avanzamos hacia ese grado de concentración que siempre se persigue cuando se practica el Yoga: también conseguimos aumentar el aporte de oxígeno a nuestro organismo, lo que sirve para optimizar nuestra circulación sanguínea, para eliminar con mayor facilidad nuestras toxinas y para regenerar las células de nuestro cuerpo. En definitiva, lo que conseguimos mejorando nuestra técnica respiratoria es aumentar nuestro bienestar.

El Yoga propone diversas formas de respirar. Desde la forma de respirar que hace hincapié en la expansión del pecho hasta la que intenta imitar el zumbido de la abeja, pasando por la que recibe de nombre respiración nasal alternada, los ejercicios pranayama pueden ser muy variados. En este artículo vamos a hablarte de una de estas formas de respirar: la respiración expansiva.

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Los cinco aires del Yoga

Para darnos cuenta de hasta qué punto es importante la respiración en nuestra vida sólo vamos a prestar atención a unos datos. Cada día ingerimos alrededor de dos kilos de comida y unos dos litros de líquido. En el mismo período de tiempo, proporcionamos a nuestro organismo más de 5.000 litros de aire.

El aire, según la ciencia del Yoga, es el medio de transporte por el cual nos llega el prana o, lo que es lo mismo, la energía vital o energía cósmica, es decir: aquélla que da vida a todo ser viviente. Basándose en dicho concepto, los yoguis desarrollaron el pranayama, una ciencia completa de la respiración que nos enseña a controlar nuestra respiración y a controlar, con ello, nuestro prana.

Al analizar el prana, los yoguis catalogaron la actividad de éste en lo que se conoce como “aires” o “vayus

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Tipos de respiración en el Yoga

Uno de los aspectos fundamentales de la práctica del Yoga es la respiración. Sólo respirando adecuadamente conseguiremos optimizar al máximo los beneficios de nuestros ejercicios de Yoga. Gracias al control de la respiración conseguiremos regular nuestro nivel de concentración, nuestro estado mental y nuestras emociones. De hecho, es absolutamente recomendable aprender a respirar y a controlar la respiración antes de iniciarse en la práctica del Yoga.

Ejercitando nuestra respiración conseguimos reeducar el cuerpo y mejorar nuestra capacidad pulmonar. Al hacerlo, mejoramos también la oxigenación de nuestros tejidos corporales, aceleramos nuestro flujo sanguíneo, controlamos nuestros patrones de respuesta emocional y, combinando dicho control de la respiración con la ejecución de determinadas asanas de Yoga podemos, incluso, adelgazar. El control de la respiración, unida a la ejecución de distintas asanas para embarazadas, ayuda a la mujer a relajar la musculatura durante el momento del parto y a reconducir la energía.

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La respiración ujjayi

Uno de los estadios del Yoga recogidos por Patanjali en sus Yoga Sutras es el pranayama, es decir, la forma de respirar. Las técnicas de respiración son, pues, fundamentales dentro de la práctica del Yoga. Nunca podremos avanzar en el camino del Yoga ni alcanzar sus objetivos si no aprendemos a respirar bien.

En este artículo queremos centrar nuestra mirada en una técnica de respiración fundamental, la llamada respiración ujjayi, respiración victoriosa o respiración oceánica. Se la llama así porque, al respirar, la garganta del yogui produce un sonido similar al del mar. Ello es debido a la contracción ligera de la glotis que se debe producir cuando la respiración ujjayi se realiza correctamente.

Vamos a ver a continuación qué pasos debemos seguir para ejecutar correctamente la respiración ujjayi.

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Principales técnicas de meditación

Con notable ligereza y de manera más habitual de lo que fuera deseable se suelen asociar los términos de Yoga y meditación convirtiéndolos en términos casi sinónimos. No hace falta decir que Yoga y meditación no son los mismo, aunque la segunda sea una gran compañera del primero y pueda alcanzarse con mayor sencillez cuando se practica el Yoga.

Sobre lo que es o no es meditación se suele hablar también con notable ligereza. Si tuviéramos que definir la palabra meditación podríamos hacerlo hablando de ella como de una técnica o conjunto de técnicas orientadas a conseguir que nuestra mente y nuestro cuerpo tengan una comunicación fluida y completa. La liberación de la conciencia será, también, uno de los objetivos prioritarios de la meditación.

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La respiración de fuego

De entre todos los tipos de respiración (Pranayamas) existentes en el Yoga, la llamada respiración de fuego es una de las más importantes. Ésta es, quizás, la respiración más importante de entre las que existen para controlar la ansiedad, los nervios, el miedo, el estrés, la tristeza, el dolor… es decir: todos los sentimientos o sensaciones negativas que, de una forma u otra, pueden afectarnos.

Vigorizante y purificadora, la respiración de fuego se realiza mediante una serie de contracciones abdominales controladas. La inhalación y el bombeado hacia fuera del aire de una manera muy rítmica es lo que caracteriza principalmente a la respiración de fuego. Hacer que los músculos del abdomen se relajen completamente junto a los del pecho, la caja torácica o los hombros, es el objetivo técnico principal de este Pranayama.

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Yoga infantil

El comienzo de cada curso escolar conlleva para los padres la búsqueda de algún tipo de tarea extraescolar para los más pequeños de la casa. Dichas tareas suelen relacionarse a menudo con el aprendizaje musical, la potenciación de algún idioma y, fundamentalmente, alguna práctica de carácter deportivo (natación, fútbol-sala, baloncesto…). Lo que los padres buscan, fundamentalmente, al potenciar la práctica deportiva en sus hijos es un tipo de actividad que al mismo tiempo que divierta a los niños aporte beneficios para su desarrollo físico y psíquico.

Una actividad idónea para conseguir los objetivos señalados sería el Yoga. La práctica del Yoga a nivel infantil puede ser una buena manera de aunar relajación y concentración.