Yoga

Postura del guerrero o Virabhadrasana

En el Yoga hay una serie de posturas que sobresalen sobre las demás por su popularidad. La postura del guerrero o Virabhadrasana. Como sabemos, asana, en sánscrito, quiere decir postura. Virabhadra, por su parte, era el nombre del guerrero que, según cuenta la mitología hindú, Shiva envió a matar a Daksha. Con ello, Shiva deseaba vengar la muerte de Sati, su amada e hija de Daksha.

Daksha guardaba malas relaciones con Shiva, supremo gobernante del universo. Esas malas relaciones fueron el motivo de que Daksha celebrara un ritual en el que no invitó a su hija. Sati, sin embargo, se presentó en el ritual y discutió con su padre. En el calor de la discusión, Sati maldijo el ser hija de Daksha y dijo a éste que rechazaba su propio cuerpo por ser fruto de él. Tras decir esas palabras, Sati se arrojó voluntariamente a la hoguera. Para vengar su muerte, Shiva se arrancó un cabello y lo tiró al suelo para crear a Virabhadra. El nombre de Virabhadra está compuesto de dos partes, Vira (que significa héroe) y Bhadra (que significa amigo). El “amigo héroe” de Shiva vengó la muerte de Sati. Shiva, por su parte, echó mano de su poder para resucitar a Sati.

Las tres versiones de la postura del guerrero serían las tres posturas que Virabhadra utilizó para enfrentarse a Daksha y esas son las tres posturas que os queremos enseñar en este post. La primera simboliza el momento en que Virabhadra alzó su espada; la segunda, el momento en que, con ella, apuntó a Daksha; la tercera, por su parte, simboliza el momento en que Virabhadra decapitó a Daksha.

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Yoga contra la depresión

¿Quién no ha dicho alguna vez “estoy depre”? Cuando lo decimos, lo decimos habitualmente sin caer en que la depresión es algo serio. La depresión no es estar bajo de moral en un momento determinado ni sentirse circunstancialmente triste. La depresión es un trastorno del estado de ánimo que presenta síntomas de carácter predominantemente afectivo. Junto a dichos síntomas, la depresión acostumbra a caracterizarse por la presencia de una serie de alteraciones a nivel cognitivo y somático, a nivel psíquico y físico.

Quien padece una depresión padece disminución del interés o el placer por la mayoría de actividades, pensamientos recurrentes de muerte, anhedonia, irritabilidad, sentimientos de culpa e inutilidad, disminución de la capacidad de concentración, insomnio (en algunos casos se sufre hipersomnia), fatiga y pérdida de energía, entre otros síntomas.

La intensidad de la depresión puede ser muy variada. La depresión puede ser transitoria o permanente y acaba afectando de manera más o menos capital a la esfera social, laboral o familiar del paciente. No en vano, la depresión está relacionada directamente con la alteración química de un grupo de neurotransmisores que, de un modo u otro, determinan nuestro comportamiento y nuestra forma de ver la vida y enfrentarnos a las situaciones que forman parte de ella. Entre dichos neurotransmisores podemos encontrar la norepinefrina, la dopamina y la serotonina.

La medicina occidental se acostumbra a enfrentar a la depresión mediante una combinación de psicoterapia y el uso de antidepresivos. Las culturas orientales, mucho más cercanas a lo natural y alejadas de lo farmacológico y lo químico, han destacado en más de una ocasión las virtudes del Yoga como remedio contra la depresión.

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La postura del saltamontes o Salabhasana

La postura de Yoga que vamos a recomendar en este artículo recibe el nombre de Salabhasana o postura del saltamontes y es una postura de yoga que requiere un considerable esfuerzo muscular.

El nombre de esta postura de Yoga viene del término “salabha”, que quiere decir langosta. Así, a esta postura de Yoga se la puede llamar, también, postura de la langosta.

Los yoguis que dieron nombre a las principales posturas de Yoga dieron el nombre de postura del saltamontes a esta postura debido a la similitud entre la posición que cogen las piernas de quien la ejecuta y la posición que adoptan las patas flexionadas de los saltamontes o langostas cuando están en posición de descanso.

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Posturas de Yoga contra la tensión cervical

¿Quién no ha sentido dolor en las cervicales alguna vez? Si alguna parte de nuestro cuerpo está sometida habitualmente a tensión, ésa es la zona de las cervicales. No hace falta sufrir un accidente de tráfico para que tanto las cervicales como la parte alta de la espalda se resientan. En unas ocasiones el dolor cervical se deriva de una mala actitud postural mientras trabajamos; en otras ocasiones, las tensiones cervicales o cervicalgias se derivan de preocupaciones o de problemas emocionales.

Entre las causas de la cervicalgia o dolor de cuello podemos encontrar las siguientes:

  • Mala postura mientras se está ante el ordenador, mientras se conduce, etc.
  • Contracturas musculares.
  • Latigazos cervicales sufridos a causa de algún tipo de accidente. El accidente puede causar lesión en los músculos del cuello, esguince de las articulaciones vertebrales o estiramiento de los ligamentos. Los latigazos cervicales suelen causar dolor cervical, mareos, confusión mental, limitación de los movimientos y hormigueo en los brazos.
  • Enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide o espondilitis anquilosante, entre otras).
  • Estrés. El estrés provoca que los músculos del cuello se contraigan.
  • Tortícolis.
  • Artrosis.
  • Hernias de disco cervical.

Sea cual sea el motivo, la práctica del Yoga es una fantástica herramienta tanto para prevenir como para aliviar los dolores de la cervicalgia. En este artículo vamos a recomendarte cuatro posturas de Yoga para los dolores de cuello. Gracias a estas posturas podrás eliminar la tensión y la rigidez del cuello, mejorar tu actitud postural y aumentar la flexibilidad y la tonificación de tus músculos del cuello.

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La respiración ujjayi

Uno de los estadios del Yoga recogidos por Patanjali en sus Yoga Sutras es el pranayama, es decir, la forma de respirar. Las técnicas de respiración son, pues, fundamentales dentro de la práctica del Yoga. Nunca podremos avanzar en el camino del Yoga ni alcanzar sus objetivos si no aprendemos a respirar bien.

En este artículo queremos centrar nuestra mirada en una técnica de respiración fundamental, la llamada respiración ujjayi, respiración victoriosa o respiración oceánica. Se la llama así porque, al respirar, la garganta del yogui produce un sonido similar al del mar. Ello es debido a la contracción ligera de la glotis que se debe producir cuando la respiración ujjayi se realiza correctamente.

Vamos a ver a continuación qué pasos debemos seguir para ejecutar correctamente la respiración ujjayi.

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Patanjali y los Yoga Sutras

Si hay un nombre propio que debe asociarse a la historia del Yoga ése es el de Patanjali. Patanjali, considerado tradicionalmente una encarnación de Adisesa o Ananta. Adisesa era, según la tradición hindú, la serpiente de Vishnu. Adisesa pidió un día a Vishnu que le permitiera encarnarse en hombre para, así, poder aprender la danza y el Yoga para, de ese modo, poder imitar el arte excelso de Shiva.

La tradición cuenta que Visnhu dio su visto bueno a la encarnación de Adisesa y que ésta tomó forma humana en el cuerpo de Patanjali en Bharatavarsha. Bharatavarsha o “país de Bharata” es el nombre con el que se conocía a la India en los purana, un vasto género de literatura india de carácter enciclopédico que recogía saberes antiguos que se habían transmitido por vía oral. Se cree que el nacimiento de Patanjali se produjo allá por el el 250 antes de Cristo y en el seno de la familia que formaban Angiras y Gonika. Gonika, la madre de Patanjali amaba el yoga tántrico y, según cuenta la tradición, rezaba a sus dioses para que le dieran un hijo yogui. El deseo le fue concedido y Patanjali nació conociendo el yogui ya de manera intuitiva.

Patanjali, a fuerza de conocer y estudiar el Yoga de la época, se convirtió en el gran remodelador del Yoga antiguo y en el creador del Yoga que, de una forma u otra, evolucionado y matizado en sus distintas escuelas, ha llegado hasta nuestros días.

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¿Qué es el Acroyoga?

En varios artículos de nuestra página hemos visto cómo, en los últimos tiempos, el Yoga va buscando nuevos caminos y nuevas formas de expresión. Hemos hablado del AeroYoga® (el Yoga que se practica en suspensión), del Yoga en el Agua o del Hot Yoga o Yoga que se practica con calor. En esta ocasión vamos a hablar de otra de estas modalidades del Yoga que, poco a poco, va ganando más adeptos: el Acroyoga.

Con el nombre de Acroyoga se conoce una fusión de acrobacia, Yoga y masaje tailandés. Los defensores de esta modalidad de Yoga defienden que la combinación de esos tres factores produce unos beneficios especiales a quien la practica.

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Matsyasana: la postura del pez

Si hay una postura de Yoga ideal para relajar la zona del cuello y evitar que se puedan producir contracturas ésa es la asana Matsyasana, llamada también “postura del pez”, una postura que, en algunos textos tradicionales, aparece calificada como postura “destructora de todas las enfermedades”. Con dicha expresión se pretende señalar las múltiples virtudes asociadas a esta postura de Yoga.

Entre las virtudes de la postura del pez figuran las siguientes:

  • Permite el estiramiento de la región cervical y dorsal de la columna vertebral. Al permitir dicho estiramiento, la postura del pez ayuda a combatir la cifosis, es decir, la formación de una curva exagerada en la parte alta de la espalda. Ese estiramiento elimina también los bloqueos de la zona de la garganta y el cuello.
  • Realza el pecho facilitando una respiración profunda y yóguica. Gracias a la Matsyasana, los pulmones se liberan de todo tipo de inhibición y adquieren una mayor capacidad para llenarse de aire. Al actuar de manera tan positiva sobre los pulmones, la postura del pez alivia la bronquitis crónica y el asma.
  • Fortalece los brazos.
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Técnicas de Yoga para mejorar la memoria

Solemos asociar el concepto de memoria con la capacidad de retener información y con la facultad de recuperar un recuerdo, un dato o algo vivido en un momento dado. Pero la memoria es algo más que ser capaz de recordar que la Revolución Francesa estalló en 1789 o que el autor de Crimen y castigo no es Leon Tolstoi sino Fiodor Dostoievski.

La memoria es una facultad dinámica de la mente que se encarga de analizar de manera activa la información asimilada y de procesarla para que nuestra mente y nuestro cuerpo la utilicen tanto de manera consciente como de manera inconsciente. Esta tarea es fundamental para gozar de una vida próspera y saludable.

Para que la memoria cumpla con esta tarea de una manera efectiva es necesario que esté entrenada. Sólo un buen entrenamiento permitirá que, ante la avalancha de inputs informativos que recibimos al cabo del día, los mecanismos de nuestra memoria actúen seleccionando y reservando aquéllos que son verdaderamente importantes para nosotros. De entre todos los tipos de entrenamiento de la memoria que existen, uno de los más efectivos es la práctica del Yoga.

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Asanas invertidas: la sirshasana

De entre los diferentes tipos de asanas, se conocen como asanas invertidas aquéllas en las que la persona, con el cuerpo invertido, se coloca cabeza abajo haciendo que el peso del cuerpo repose sobre cabeza, hombros y cuello.

En el grupo de las asanas invertidas se incluyen también las asanas semi-invertidas, es decir: aquéllas en las que se apoyan los pies en el suelo y que son, en cierto modo, posturas preparatorias de las asanas invertidas.