Pinchamos dos o tres veces los trozos de carne con un cuchillo o con un tenedor para que penetre mejor el marinado.
Mezclamos todos los ingredientes del marinado en un bol.
Introducimos la carne en el marinado y tapamos con papel film o una tapa de silicona.
Dejamos reposar de 12 a 24 horas en la nevera.
Pasado este tiempo, sacamos el cordero, lo secamos bien y guardamos el marinado.
En una sartén grande calentamos la mantequilla y en ella doramos las piezas de carne a fuego medio durante 5 a 7 minutos.
Retiramos el cordero y añadimos la cebolla que pochamos otros 5 minutos, hasta que esté transparente.
Añadimos el tomate y el líquido del marinado.
Añadimos el agua, el azúcar y devolvemos el cordero a la sartén.
Dejamos que hierva a fuego medio hasta que el cordero esté tierno (entre 20 y 35 minutos, dependiendo del tipo de cordero).
Servir con arroz basmati preferentemente y un poco de pan naan.