Kashi, la milenaria Varanasi, se encuentra hoy en el epicentro de una transformación turística que combina espiritualidad, bienestar y entretenimiento. El récord reciente de 72,676,780 visitantes en 2025 y la ambiciosa renovación de ghats y servicios han puesto a la ciudad en titulares y mapas de viaje de todo el mundo.

Este auge no es casual: proyectos como el Kashi Vishwanath Dham (KVD), campañas públicas y la visibilidad que aportan el yoga, el cine y la gastronomía han creado una oferta híbrida donde peregrinación, retiros de bienestar y experiencias culturales conviven y se potencian mutuamente.

Récord de visitantes y renovaciones urbanas

En 2025 Varanasi/Kashi recibió 72,676,780 visitantes, un salto cuantitativo excepcional que las autoridades atribuyen en gran medida al Corredor Kashi Vishwanath y a la renovación de ghats y servicios turísticos. La inversión pública y los proyectos de infraestructura han multiplicado los flujos y cambiado el paisaje urbano.

El departamento de turismo registró aumentos trimestrales dramáticos entre enero y marzo de 2025: turistas nacionales +77.59% y turistas extranjeros +34.21% respecto al mismo trimestre de 2024, según declaraciones del subdirector Rajendra Rawat. Esos porcentajes reflejan tanto la demanda interna como el interés internacional renovado.

Las autoridades han estimado que la renovación y el Kashi Vishwanath Dham han impulsado miles de millones en actividad turística y generación de empleo. Al mismo tiempo, la ciudad entra en una nueva fase en la que la gestión de servicios y la planificación urbana serán determinantes para sostener este crecimiento.

Yoga en auge: evento global y mercado en expansión

El Día Internacional del Yoga 2025, con el tema “Yoga for One Earth, One Health”, y las campañas del Gobierno de la India (PIB) impulsaron una visibilidad institucional que alimentó la demanda de retiros y clases en lugares sagrados como Kashi. Programas masivos y registro de eventos aumentaron la atracción hacia prácticas presenciales en ghats y centros espirituales.

El mercado global del yoga se estima en decenas de miles de millones de USD , por ejemplo, ~USD 107.1B en estimaciones de 2023, y el turismo de yoga figura como un segmento con crecimiento proyectado. Un informe de mercado de 2024 valoró el mercado global de turismo de yoga en ~USD 174.16B, cifra que respalda la expansión de retiros y programas en destinos espirituales.

En Varanasi han surgido ofertas que combinan clases de yoga, ceremonias en riberas sacradas y experiencias culturales. Esa sinergia entre el interés creciente por el bienestar y el atractivo espiritual de Kashi explica por qué muchos jóvenes y viajeros buscan programas cortos y retiros intensivos en la ciudad.

Ayurveda y oferta de salud tradicional

La presencia de centros de Ayurveda y Panchakarma en Varanasi ha aumentado: nombres como Shadanga, Kashi Anandam o clínicas de Jiva Ayurveda aparecen en listados locales ofreciendo paquetes integrados de yoga + ayurveda. Muchos turistas optan por tratamientos cortos combinados con visitas a templos y rutas gastronómicas.

El apoyo institucional a la medicina tradicional , promovido por el Gobierno y por el ministerio AYUSH, incluye esquemas de promoción internacional y subvenciones para posicionar al Ayurveda como parte de la oferta turística y de salud. En Uttar Pradesh las autoridades han propuesto desarrollar hubs de “Ayurveda tourism”, una línea enfatizada por el ministro Jaiveer Singh para generar empleo y valor local.

Detrás de esta oferta existe una capacidad formativa considerable: India cuenta con cientos de facultades de Ayurveda (≈450 programas de grado y ≈31,790 plazas BAMS estimadas), lo que explica la disponibilidad de terapeutas y centros en destinos como Kashi y respalda la expansión del sector.

Bollywood, film tourism y la nueva visibilidad cultural

Varanasi/Kashi sigue siendo un escenario recurrente para cine y series; producciones recientes han rodado secuencias en la ciudad en 2023, 2024 y 2025, y el film “Retro” (2024) incluyó una toma nocturna con lámparas en ghats que ejemplifica cómo el cine utiliza la estética de Kashi para dramatizar escenas culturales y espirituales.

El fenómeno del “film tourism” convierte la visita religiosa en un producto híbrido: peregrinación, ocio y experiencias culturales. Reportes de la industria y ejecutivos del turismo señalan que la presencia de celebridades y rodajes ha ayudado a atraer a un público más joven, que busca tanto espiritualidad como contenido Instagrammable.

Esta visibilidad mediática alimenta paquetes turísticos que combinan recorridos por lugares filmados, visitas a templos y experiencias culinarias; la promoción cultural a través del cine es así un catalizador de microdestinos dentro de la ciudad histórica.

Sabores de Kashi: la marca gustativa que atrae

La gastronomía de Kashi es una palanca clave del turismo urbano: platos emblemáticos como tamatar chaat (Deena Chaat Bhandar), kachori sabzi (Ram Bhandar), malaiyo, dahi-golgappa/chaat, lassi en kulhad (Blue Lassi Shop) y el famoso paan banarasi constituyen una marca gustativa reconocida por guías y prensa.

Comercios históricos y tiendas centenarias funcionan como imanes para turistas gastronómicos; estos negocios no solo conservan recetas tradicionales sino que proveen autenticidad a itinerarios culinarios que mezclan sabores callejeros y rituales sagrados.

Operadores turísticos han empezado a ofrecer rutas sensoriales que integran degustaciones en mercados, visitas a ghats y talleres de cocina, cerrando así un círculo entre bienestar, cultura y alimentación que define la experiencia Kashi para muchos visitantes.

Desafíos: movilidad, capacidad y sostenibilidad

El rápido aumento de visitantes ha expuesto limitaciones: periodistas e investigadores documentan una “crisis de movilidad” con días de 100,000 a 150,000 turistas diarios, congestión en ghats y calles estrechas y presión sobre servicios urbanos básicos. La capacidad de gestión y transporte es un reto urgente.

Los críticos advierten sobre riesgos ambientales y sociales: mayor generación de residuos, presión sobre el patrimonio cultural y la posibilidad de sobrecarga urbana si no se aplican medidas de planificación sostenible. Estos avisos subrayan la necesidad de políticas integradas que combinen turismo y conservación.

Aunque las oportunidades económicas son claras , con miles de millones en actividad y creación de empleo local atribuida al KVD y a la inversión estatal, , la sostenibilidad, la gestión de flujos y la preservación de la vida cotidiana de los residentes son condiciones para que el auge sea duradero y equitativo.

Modelos integrados: paquetes wellness, cultura y sabores

La convergencia de yoga, ayurveda, cine y gastronomía dio lugar a nuevos productos turísticos: itinerarios que mezclan retiros de yoga, sesiones de Panchakarma, visitas a ghats y rutas de chaat. Hoteles, startups y cadenas están creando paquetes que aprovechan la demanda del turismo de bienestar y la cultura local.

Programas como PRASAD y Swadesh Darshan junto a inversión hotelera pública y privada han amplificado la capacidad de alojamiento y la oferta de experiencias. Esa infraestructura facilita la creación de propuestas temáticas que responden a perfiles diversos, desde peregrinos tradicionales hasta jóvenes viajeros en busca de ocio y sentido.

Sin embargo, la expansión exige también formación y regulación: garantizar la calidad de tratamientos ayurvédicos, la acreditación de centros y la capacitación de guías y terapeutas será clave para sostener la reputación de Kashi como hub de bienestar y cultura.

La declaración del ministro Jaiveer Singh , “The growth in the number of tourists in UP is a promising sign”, resume el optimismo oficial sobre las oportunidades. No obstante, la realidad local requiere un balance entre crecimiento económico, protección patrimonial y calidad de vida para los residentes.

Kashi en auge es, en suma, una oportunidad compleja: la ciudad se consolida como hotspot espiritual, cultural, gastronómico y de bienestar, pero el desafío será convertir el flujo masivo de visitantes en un desarrollo sostenible que respete el entorno, la comunidad y la autenticidad que hacen única a Varanasi.