El Hatha Yoga es una de las escuelas más importantes dentro de esta disciplina milenaria nacida en la India. Dentro de esta escuela conviven varios estilos. De ellos os vamos a hablar en este post. Os explicaremos en él las características principales de cada uno de dichos estilos y os señalaremos los elementos que forman parte de cada uno de ellos.

Antes de hacerlo, sin embargo, vamos a contestar a esta pregunta: ¿qué es Hatha Yoga?

Para dar respuesta a esta pregunta hay que sondear en la historia y en la etimología. Este término significa “disciplina de fuerza”. ¿A qué se orienta esa fuerza? A buscar nuestro equilibrio interno.

Ese equilibrio es el que guardan entre sí el sol (‘Ha’) y la luna (‘Tha’). Si el primero simboliza la acción, la segunda simboliza el descanso. Ambas situaciones se dan, también, en la práctica de esta disciplina yogui.

Los principios de este estilo están recogido en el Hatha Yoga Pradipika, un texto del siglo XV. Que dicho texto date de esa fecha no quiere decir que este estilo de Yoga naciera en ese siglo. De hecho, es mucho más antiguo. Su nacimiento es resultado de la evolución de antiguas tradiciones yóguicas que datan de dos o tres siglos antes del nacimiento de Cristo.

Hay varios estilos de Hatha Yoga, muchos de estos tienen características específicas que reflejan el enfoque de un profesor particular a las asanas, mientras que otros reflejan las características o las enseñanzas de una organización en particular.

Como los individuos, los estilos o escuelas de esta forma de práctica yogui tienen sus propias personalidades y enfoques para la práctica de asanas.

Lo que distingue a los diferentes estilos puede ser la postura, la respiración, los ejercicios aeróbicos, baile, el que los movimientos realizados sean más lentos o más rítmicos, la filosofía o, simplemente, una combinación de muchos factores.

A pesar de que las asanas básicas y ejercicios de respiración son los mismos, cómo se hacen, en qué orden, y donde se centra la atención mientras se están practicando determina las principales diferencias existentes entre las diversas escuelas.

Una de las grandes virtudes del Yoga Hatha es el siguiente: independientemente de la edad o el estado físico de la persona que desea practicarlo se puede encontrar un estilo que será de interés para dicha personay la más apropiada para su cuerpo o de un tipo de personalidad.

Dicho esto, vamos a realizar un repaso por los diferentes estilos que reúne esta escuela.

Hatha Yoga

Ananda

Este método combina lo físico y lo espiritual. El propósito de Ananda es limpiar y energizar el sistema de preparación para la meditación.

Los tres objetivos fundamentales de este estilo yogui son:

  • Aumentar el conocimiento.
  • Controlar la energía.
  • Elevar la conciencia interna de quienes lo practican.

Todos estos objetivos se podrían resumir en uno: felicidad. Eso, ni más ni menos, es lo que significa en sánscrito la palabra Ananda.

Dentro de esta escuela, cada postura es vista como una forma de expandir o aumentar la conciencia de uno mismo. Este proceso se ve reforzado a través del uso de la afirmación, una característica distintiva de este sistema que persigue un dearrollo armonioso de cuerpo, mente y alma.

Ananda Yoga también enseña una serie de posturas en las que se combina la aplicación de energía y la relajación. Aquí, los ejercicios involucran el tensar y relajar diferentes partes del cuerpo y el combinarlo con ejercicios de respiración. La práctica de las posturas no se relaciona directamente en este estilo con los conceptos de potencia o velocidad.

Otra característica de esta técnica es el énfasis que pone en relajación profunda en poses, convirtiéndose en una excelente preparación para la meditación. Este estilo fue desarrollado por Swami Kriyananda en la década de los cuarenta del siglo XX.

Yoga Hatha

Asthanga

El sistema de Asthanga Yoga es una práctica rigurosa comparable a la formación de un atleta de élite. Ésta es la forma más intensa de esta escuela yogui.

El propósito de este flujo continuo de la acción es la creación de calor que produce un efecto de limpieza o desintoxicación del cuerpo.

Ashtanga pone igual énfasis en la fuerza, en la flexibilidad y en la resistencia. Muchos entusiastas del fitness prosperan en los entrenamientos intensos gracias a este estilo caracterizado por poseer una secuencia de posturas diseñadas especialmente para alcanzar los siguientes objetivos:

  • Desarrollar la musculatura.
  • Incrementar la flexibilidad.
  • Mejorar el funcionamiento de nuestros órganos internos.

A esta manera de entender el Hatha se le llama a menudo “Yoga de la energía”. Este estilo, marcadamente dinámico, fue creado por Patanjali. Este maestro yogui definió este estilo como “camino hacia la autorrealización del ser”.

Asthanga Yoga

Integral

Yoga Integral combina en un solo enfoque todos los caminos del Hatha Yoga posturas (asanas), pranayama (control de la respiración), el servicio desinteresado, la oración, el canto, la meditación y la auto-investigación.

Esta escuela presta más antención a la meditación que al esfuerzo anatómico.

Las clases de este estilo siguen un patrón establecido y son de aproximadamente 75 minutos de duración. Esto incluye 45 minutos de asanas, una relajación profunda, una secuencia de respiración y termina con una meditación.

Aunque difícil, el efecto de una clase de este tipo es suave y de meditación, refleja un enfoque tradicional, que beneficia a todos los aspectos de la persona.

Yoga integral

Iyengar

El Iyengar Yoga es probablemente la técnica más ampliamente reconocida de esta escuela en el mundo occidental. Se practica en la forma prescrita por el maestro yogui Iyengar.

Este estilo es muy valorado sobre todo por su rigor científico y terapéutico, ya que se concentra en la corrección de los desequilibrios estructurales de nuestro cuerpo.

Los maestros de este estilo fijan especialmente su atención en la colocación de los pies, de las manos y la pelvis, así como en la alineación de la columna vertebral, brazos y piernas.

Gracias a esta atención al detalle, el ritmo de una clase de esta modalidad yogui tiende a ser lento a moderado. Las clases se centran en gran detalle en solo unas pocas asanas con el fin de perfeccionar los movimientos.

En esta escuela, al contrario de lo que sucede en otras, no se hace tanto hincapié en las técnicas de respiración.

Este estilo se basa también mucho en los accesorios. Es muy común en él el uso de mantas, almohadones, correas, bolsas de arena, bancos y, por supuesto, bloques.

Iyengar Yoga

Kundalini

Al hablar del Kundalini Yoga este estilo hablamos de una antigua práctica diseñada para dar a luz al “Kundalini” o reserva de energía.

Esta reserva energética está almacenada en la base de la columna vertebral. A través del uso de la respiración, la postura, el canto de mantras y la meditación, esta energía es estimulada y dirigido conscientemente a través de los chakras o centros de energía a lo largo de la columna vertebral.

Entre las diferentes técnicas de respiración a disposición del yogui, en esta escuela se defiende por encima de todo la respiración nasal alterna; una respiración lenta y diafragmática y una técnica dinámica llamada respiración de fuego.

Los yoguis utilizan también para alcanzar su objetivo la combinación de diversas técnicas: asanas, mantras, kriyas, meditación y, sobre todo, una firme fuerza de voluntad para despertar a la serpiente Kundalini, que reside en ese chakra principal que está situado en la base de la columna vertebral.

Kundalini Yoga

Bikram

El Bikram Yoga consiste en una serie de dos partes de 26 posturas repitiendo con dos ejercicios de pranayama que están diseñados para estirar y tonificar todo el cuerpo.

La mayoría de posturas se realizan dos veces y se mantiene durante un mínimo de 10 segundos en una habitación con una temperatura que ronda los 40 grados (ayuda en el calentamiento muscular, previene lesiones) y tiene duración de 90 minutos.

La cálida temperatura del lugar en que se realiza la práctica ayuda al calentamiento muscular y a la prevención de lesiones. Ese ambiente, además, es complementado en muchas ocasiones por el uso de un humidificador.

Las clases de esta modalidad de Hatha concluyen con un breve periodo de relajación.

Esta disciplina es una rutina excelente para los que ya están en forma, pero no es fácil para los principiantes.

Este método, creado por el famoso gurú Brikan Choulury lleva más de 26 años enseñando en Beverly Hills y a muchas celebridades de Hollywood.

Bikram Yoga

Otros estilos: Viniyoga, Sivananda y Kripalu

Más allá de los estilos ya citados, que son los más comunes dentro de la escuela del Hatha, también podemos encontrar los tres siguientes:

  • ViniYoga. A medio camino entre el Iyengar y el Ashtanga, combina asanas, pranayama, meditación, estudio de textos, asesoramiento, imágenes, oraciones, cantos y rituales. Las asanas se adaptan a las características de cada practicante sin importar sexo, edad y constitución y al llevarlas a la práctica se presta especial atención a la columna vertebral y a la manera de respirar. Esta modalidad de práctica yogui persigue un objetivo fundamentalmente terapéutico. El término Vini proviene del sánscrito y está formado a partir de la unión de las palabras Vi y Ni. Éstas, juntas, significan algo así como “aplicación especial”.
  • Sivananda Yoga. Ejercicio adecuado, respiración, relajación profunda, dieta vegetariana, pensamiento positivo y meditación son los pilares sobre los que se sostiene este estilo. Creado por Swami Sivananda, los mantras y oraciones forman parte de las prácticas tanto al empezar como al acabar. El saludo al sol sirve para calentar el cuerpo. A partir de ahí, se realiza una secuencia de 12 posturas básicas. Estas asanas son siempre las mismas.
  • Kripalu. Este estilo, por su poco interés en los detalles estructurales de las asanas, ha sido descrito como “meditación en movimiento”. Los estados mentales y emocionales tienen en él mucha importancia. Las posturas, sin embargo, se mantienen durante mucho tiempo con el objetivo de liberar los bloqueos espirituales y emocionales. Este estilo fue creado por Amrit Desai.

Sivananda Yoga