Guía de viaje a la India

Auroville, ¿la ciudad de la utopía?

Auroville

¿Secta o la utopía convertida en ciudad? Esta disyuntivasiempre se plantea cuando se habla de Auroville, una pequeña ciudad de la India ubicada en el municipio de Pondicherry, en la costa de Tamil Nadu, y que es el resultado del sueño del maestro de yoga, poeta y filósofo indio Sri Aurobindo (1872-1950) y de Mirra Alfassa, francesa de nacimiento y su compañera espiritual durante varias décadas.

Aurobindo, que durante años mantuvo una actitud política beligerante con la cultura occidental y, por ello, con la occidentalización de la India,fue perseguido políticamente y entró en prisión. Fue ahí, entre los muros de la cárcel, donde Sri Aurobindo profundizó en el conocimiento del Yoga. Tras salir de ella, Aurobindo fundó una revista filosófica mensual en la que se fueron recogiendo sus pensamientos no sólo sobre cómo debía encararse la práctica el Yoga, sino también sobre poesía y filosofía.

El pensamiento místico-filosófico de Sri Aurobindo podría resumirse en los siguientes puntos:

  • La divinidad no es algo lejano, sino que se encuentra en cualquier lugar, también en el interior del ser humano.
  • Existe un principio activo de la divinidad (la Supermente) que posee la capacidad de cambiar el curso de la humanidad para llevarlo a un estado en el que la luz y la consciencia se hallen más presentes.

Aurobindo y Alfassa, parisina de padre turco y madre egipcia, se conocieron en 1914, aunque fue en 1920 cuando Alfassa, dejando atrás toda su vida anterior (había sido esposa de un pintor impresionista y deun abogado e intelectual francés), se instala definitivamente en Pondicherry, encargándose, gracias a sus dotes organizativas, de cuidar del ásrham o monasterio fundado por Aurobindo en el lugar.

De la filosofía de éste y de las visiones de Mirra Alfassa brotó la idea de fundar Auroville, una ciudad que, parafraseando las palabras de Alfassa, debía ser un lugar inalienable que no perteneciera a nación alguna y en el que pudieran vivir libremente como ciudadanos del mundo todos los seres de buena voluntad y “sinceros en sus aspiraciones”.

La Carta de Auroville

Ese sueño de Alfassa se convirtió en asentamiento real en1968 y sus principios rectores fueron recogidos en lo que se conoce como la“Carta de Auroville”. Esos principios rectores detallados por La Madre (así se conocía a Mirra Alfassa) y que debían servir para regular el funcionamiento dela comunidad instalada en Auroville son los siguientes:

  • Auroville no pertenece a nadie en particular. Auroville pertenece a la humanidad en su conjunto, pero para vivir en Auroville hace falta ser servidor voluntario de la consciencia divina.
  • Auroville debe ser el lugar de la educación permanente, del progreso constante y de la juventud que nunca envejece.
  • Auroville debe ser el puente entre el pasado y el futuro. Gracias al aprovechamiento de todos los descubrimientos exteriores y interiores, Auroville se lanzará audazmente hacia el futuro.
  • Auroville será el lugar de una investigación material y espiritual que servirá para dar una manifestación viva a una unidad humana concreta.

Auroville, en el sueño de Mirra Alfassa, debía ser una ciudad sin policía, sin religiones y en la que no se utilizara el dinero. Cada miembro de esa comunidad debería aportar a la misma su habilidad personal. La idea original de La Madre es que Auroville fuese autosuficiente y que sus “pobladores”, los aurovilianos, estuvieran en todo momento guiados por doce virtudes. Esas doce virtudes eran y son (pues Auroville sigue abierta y por eso recogemos su existencia en este apartado destinado a los viajes a la India):aspiración, bondad, coraje, generosidad, gratitud, humildad, igualdad, paz, perseverancia, progreso, receptividad y sinceridad.

Auroville (‘Ciudad de la Aurora’) es, desde su fundación, una ciudad internacional reconocida por la ONU y por la Unesco. La idea original de la pareja que la soñó era convertirla en una ciudad de la utopía en la que llegaran a residir unas cincuenta mil personas. En la actualidad, en Auroville sólo reside una población de alrededor de cinco mil personas de más de una treintena de nacionalidades distintas.

Mirra Alfassa recurrió a los servicios del arquitecto francés Roger Anger para que sus ideas sobre cómo debía ser esa ciudad de la utopía que debía ser Auroville quedaran perfectamente plasmada. Siguiendo las indicaciones de La Madre, Anger basó su diseño en la idea del mandala, tan presente en las culturas orientales en general y la hindú en particular. Así, Anger realizó un diseño con forma de galaxia en espiral con cuatro sectores radiales (zona internacional, zona cultural, zona industrial y zona residencial), además de un cinturón verde circundante.

Este edificio central de Auroville se llama Mitramandir, que en sánscrito quiere decir ‘El Templo de La Madre’ y es el lugar dedicado a la meditación.

 Normas para visitar Auroville

Quien desee visitar Auroville debe tener siempre presente que, tal y como se indica en la propia página web de esta ciudad de la utopía, Auroville no es un lugar turístico. ¿Qué se quiere decir con ello? Simplemente, que Auroville “no dedica tanto tiempo y energía a los turistas como otros lugares establecidos específicamente para este fin”. ¿Quiere eso decir que no merece la pena visitar Auroville? No. De hecho, la organización de Auroville recomienda a quien visita el lugar desplazarse en primer lugar al Centro de Visitantes. Allí, el visitante podrá obtener información, ver exposiciones, comprar en las diferentes tiendas existentes en él o, si lo desea, rellenar la inscripción para poder visitar alguno de los proyectos de Auroville.

Los visitantes que acudan a Auroville pueden alojarse en cualquiera de las casas de huéspedes que existen diseminadas alrededor de la ciudad. La organización de Auroville aconseja realizar siempre una pre-reserva poniéndose en contacto directamente con la casa de huéspedes en la que el visitante desee alojarse.

El visitante que acuda a Auroville debe colaborar monetariamente en el mantenimiento de esta ciudad de la utopía con una contribución de 100 rupias. Ese dinero, que ya está incluido en los pagos delas casas de huéspedes registradas, sirve para mantener toda la infraestructura de Auroville y para costear los servicios de agua, electricidad, granjas, educación, etc. Los estudiantes y menores de 18 años sólo pagan 50 rupias y los menores de 12 años no tienen cargo alguno.

Para estar exentos de estas contribuciones los visitantes sólo deben hacer una cosa: trabajar de manera voluntaria en Auroville al menos durante 24 horas semanales. Si dicho trabajo es de entre 12 y 23 horas, elvoluntario tendrá derecho a una reducción en dicha contribución.

Aparte de las contribuciones de los visitantes, Auroville se financia con los ingresos aportados por cinco fuentes. Esas fuentes son el gobierno de la India, organizaciones no gubernamentales de la India, oenegés extranjeras, centros de Auroville Internacional y oficinas de representación de Auroville alrededor del mundo. A lo aportado por estas fuentes de financiación hay que añadir lo derivado de las propias actividades realizadas en el interior de Auroville y que tienen que ver con el reciclaje y la venta de papel, la tecnología informática y diversos negocios en pequeña y mediana escala.


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