Guía de viaje a la India

Mathura: la cuna de Krishna

Mathura

Entre Agra y Delhi hay una pequeña ciudad que es conocida en toda la India por ser considerado el lugar en el que nació Krishna, una de las principales divinidades hindús. Eso la convierte en una de las ciudades sagradas de la India y en lugar de peregrinación de seguidores del movimiento Hare Krishna de todo el mundo. La ciudad de la que hablamos es Mathura y es en esta ciudad donde, anualmente y en agosto o septiembre, se celebra el Janmastami o cumpleaños de Krishna.

Durante muchos siglos, Mathura fue una ciudad budista. De hecho, llegó a contar con hasta 20 monasterios de dicha religión. A partir del siglo VIII, el hinduismo empezó a dominar el ambiente religioso de la ciudad. Tras un período de dominación afgano y un tiempo de dominio mogol, lo hindú volvió a triunfar sobre el resto de culturas y Mathura comenzó a convertirse en la ciudad que es hoy: un lugar en el que, además de su río sagrado, pueden visitarse también sus mercados populares llenos de objetos religiosos.

En este artículo de India Mágica queremos destacar para ti los principales encantos turísticos de Mathura, una ciudad que, pese a su cercanía a Agra (Mathura está ubicada a unos 50 km de la ciudad en que se halla el famoso Taj Mahal), es una ciudad poco visitada por los turistas.

Para la mitología hindú, Mathura se encuentra en el centro de la tierra sagrada de Braj, una región a la que se le otorga una especial trascendencia metafísica por ser considerada la región en la que Krishna pasó gran parte de su idílica infancia. Además de Mathura, pertenecen a esta tierra sagrada de Braj la zona boscosa de Vrindavan, la colina de Govardhan y el río Yamuna.

Ubicada en la orilla derecha del río Yamuna, en el estado de Uttar Pradesh, la ciudad de Mathura puede visitarse en un solo día. Es un lugar ideal, pues, para realizar una excursión desde Agra.

La excursión a Mathura podría iniciarse por el Vishram Ghat. En la orilla derecha del río Yamuna hay un total de 25 ghats. Según afirman los devotos hinduistas, estos ghats están emplazados donde se antiguamente habitaban los grandes rishi o sabios a quienes les fueron reveladas las sagradas escrituras del hinduismo. Más allá del siempre superpoblado universo de los ghats de Benarés, el mundo de los ghats de Mathura es mucho más accesible al turista que el de la famosa y superpoblada población ubicada a orillas del Ganges.

El Vishram Ghat es el ghat más importante de la ciudad de Mathura. Tiene una entrada moderna con cuatro columnas de vivos colores emplazadas sobre la escalinata que desciende hasta las aguas del río. Según la leyenda, el Vishram Ghat es el lugar en el que Krishna descansó antes de atacar al rey Kansa y matarlo para, de ese modo, vengar que Kansa, su tío, hubiese apresado a los padres del dios, propiciando con ello que Krishna naciera en lugar indigno para su categoría como dios.

Este ghat está rodeado de importantes santuarios dedicados a Vishnú. Pese a su gran importancia religiosa, la importancia artística de estos santuarios no es especialmente reseñable. A lo largo de los siglos, esta zona ha sufrido múltiples destrucciones y reconstrucciones. La mejor hora para visitar el Vishram Ghat de Mathura es por la tarde, cuando se celebra la ceremonia del arati. A esa hora, los fieles hinduistas iluminan las aguas del Yamuna con miles de lamparillas de aceite que son abandonadas al capricho de la corriente mientras el aire se llena con los cánticos sagrados de los fieles y el sonido de los címbalos.

El visitante que acuda a Mathura podrá subir a una barca y, con ella, surcar el río Yamuna contemplando los diferentes ghats de la ciudad. Las barcas de Mathura son más bonitas que las de Benarés y acostumbran a estar adornadas con alfombras y banderas de colores. Para subir a una de estas barcas hay que negociar el precio (no hay una tarifa establecida) y, sobre todo, dejar meridianamente claro si el precio que se regatea es por persona o por embarcación.

Las calles cercanas al río están llenas de templos, tiendas, vendedores de lassi, puestos de flores, vacas… El viajero que desee tomarle el pulso de los popular a la ciudad de Mathura podrá hacerlo en esas calles que componen lo que se llama el Chatta Bazar de Mathura.

Otro de los lugares de imprescindible visita en Mathura es el Krisnha Janma Bhoomi Mandir. Ubicada entre los restos del templo Keshav Dev puede encontrarse una sala pequeña que alberga en su interior una losa. Según la tradición hinduista fue exactamente en el lugar en el que se halla ubicada dicha losa donde nació el dios Krishna, una de las más importantes encarnaciones del dios Visnú, hace alrededor de 3.500 años. Este templo es, indudablemente, centro de peregrinación para los hindúes.

Rodeado de puestos de ofrendas, este lugar turístico de Mathura se halla muy cerca de la mezquita Katra Masjid, construida en el siglo XVII. La Katra Masjid no es la única mezquita que puede visitarse en Mathura. El turista también puede encontrar la Jami Masjid o mezquita del viernes, la gran mezquita del emperador mogol Aurangzeb, construida en gran medida con las piedras obtenidas de del templo de Keshav Dev, que él mismo destruyó. La Jami Masjid domina toda la zona del bazar y el mercado de la fruta. Rodeada por cuatro alminares, en su origen estaba recubierta de azulejos de colores. Ambas mezquitas, la Katra Masjid y la Jami Masjid, fueron construidas para celebrar la supremacía del Islam sobre el hinduismo.

El Museo Arqueológico de Mathura es otro de los lugares que no debería pasar por alto toda aquella persona que se acerque a esta ciudad india. Este museo posee una importante colección de esculturas pertenecientes a la antigua escuela de arte de Mathura. El prestigio de esta escuela era tan importante en aquella época que, no en vano, Mathura era considerada algo así como la Atenas de la India. Muchas de estas esculturas representan figuras de Buda. No en vano, Mathura fue uno de los primeros centros de la India de producción de figuras de Buda. Dichas figuras tenían inspiración greco-romana y Buda aparecía representado con el cabello ondulado y recogido en una especie de moño y con una toga similar a la que portaban los antiguos dioses de la fertilidad.

Unos seis kilómetros al norte de Mathura se encuentra Vindravan (bosque de la fragante albahaca). Según la tradición hinduista, Krishna vivió aquí como un humilde vaquero galanteando a la bella lechera Radha. Este romance entre el dios y la bella lechera ha sido recogido profusamente tanto en el arte como en la literatura. Hay danzas típicas hindús en las que se representa dicho romance.

En Vindravan pueden visitarse numerosos templos, el Sri Ranganathji Temple (que posee un pilar de rituales chapado en oro y un bello museo de tesoros religiosos) y el ISKCON Temple, situado en las afueras de la ciudad. El ISKCON temple es la sede central de Hare Krishna.

La ciudad de Mathura está bien muy bien comunicada. Situada en la carretera Delhi-Agra, por su estación de ferrocarril pasan los trenes de las líneas Delhi-Mumbai y Delhi-Chennai. El aeropuerto más cercano a Mathura es el aeropuerto de Kheria, en Agra, que, como apuntamos anteriormente, se encuentra a unos 50 km de distancia.


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